25 lugares imprescindibles que ver en Madeira

No es fácil hacer un artículo sobre las maravillas que ver en Madeira. Esta pequeña isla, situada en mitad del Océano Atlántico tiene un montón de impresionantes sorpresas que ofrecer a sus visitantes.

Que ver en Madeira. Casas de Santana

Gracias a su clima benigno y a la abundancia de lluvias, Madeira goza de unos paisajes y una vegetación espectaculares.

Gracias a su origen volcánico, Madeira tiene un perfil agreste lleno de montañas y barrancos, de tal forma que toda su población se ha adaptado a una forma de vida “en terrazas”. Los espacios llanos son escasos, las pendientes imposibles y las vistas que se generan, dignas de inmortalizarse en muchas, muchas fotos.

La gente visita Madeira con curiosidad y poco conocimiento.

Y se sorprende de su rica cultura, de sus vistosas costumbres, de sus asombrosos paisajes, de sus pequeñas y poco concurridas playas de arena negra.

Y se enamoran de sus pueblecitos blancos y bien cuidados, de sus gentes atentas, alegres y solícitas.

Deporte, cultura, relax, gastronomía. Son muchas opciones que ver en Madeira y que disfrutar en la semana que estuvimos en la isla

Funchal

Comenzamos por Funchal (1), la capital de la isla, situada en la parte sur de la isla, y muy cerca del aeropuerto.

Al llegar a ella, lo que más llama la atención es su escarpada orografía, que hace que el paseo entre las distintas parroquias que conforman Funchal, ya sea una auténtica aventura.

Funchal. Madeira

No te dejes engañar por su aspecto sencillo, ya que da mucho juego para visitar unos cuantos lugares que sorprenden por su imprevista aparición mientras recorremos la ciudad. La capital de Madeira es nuestro punto de inicio en nuestro recorrido de las cosas que ver en Madeira.

Monte

Una de las zonas más concurridas, en las afueras de Funchal y donde podemos visitar la Iglesia do Monte (2), con su empinada escalera que conduce hasta la fachada principal.

Iglesia do Monte

Muy cerca encontramos una de las atracciones que muchos turistas quieren disfrutar y ver en Madeira: los carrinhos de cesto (3). Desde la parte alta de Monte, se puede descender por las empinadas y sinuosas cuestas por medio de unos carros con esquíes de madera. Estos son empujados y conducidos por dos “carreiros” vestidos de blanco, durante unos 2 km cuesta abajo hasta llegar a Livramento.

Carreiros de Funchal

Teleférico

Desde la parte alta de Monte podemos tomar el teleférico (4). Abre desde las 9 de la mañana hasta las 17,30 y por unos 11 euros podemos hacer un panorámico recorrido de unos 20 minutos, disfrutando tanto del azul mar que se contempla desde estas alturas, como de la cantidad de zonas ajardinadas en esta parte de la isla.

Qué ver en Madeira. Funchal. teleférico

Jardín Botánico

Si el teleférico sale de Monte, su llegada al otro extremo nos conduce a uno de los jardines botánicos más impresionantes de Europa (5).

Jardín botánico de Madeira

Creado en 1960 en una finca privada (la Quinta del Bom Suceso), aquí pudimos contemplar un maravilloso jardín distribuido en diferentes terrazas y con distintas temáticas; hay áreas de plantas autóctonas de la isla, otra de vegetación exótica, y así hasta llegar al Parque Loiro, donde pasear entre pavos reales y otras coloridas aves.

Aquí si que recomendamos ir con tiempo y tranquilidad. El jardín es precioso en sí mismo, pero además permite contemplar unas increíbles vistas de Madeira.

Abierto de 9 a 18 h.

Jardín de orquídeas de Madeira

Descendiendo llegaremos hasta el Jardín de las Orquídeas (6). No solo un jardín, sino un sensacional vivero de orquídeas con más de 50.000 plantas que, por cierto, se dan de maravilla en esta isla.

El casco histórico

De vuelta al centro de la ciudad, estuvimos paseando por las calles de Funchal, con sus empedrados haciendo dibujos, hasta llegar al Ayuntamiento (7). Está ubicado en un antiguo palacio del siglo XVIII. Lo encontramos en el centro de Funchal, cerca de la costa, en nuestro paseo hacia el Jardín de Santa Catarina (8).

Ayuntamiento de Funchal
Ayuntamiento de Funchal

Este jardín con sus 36.000 m2, es el contrapunto perfecto en la zona portuaria. Un remanso de paz de color verde, junto al azul del Océano. En su interior hay un gran lago con patos y cisnes, y es un lugar perfecto para hacer una parada antes de continuar conociendo la ciudad.

Horario. De 07:00 a las 21:00 en verano. En invierno, de 08:00 a las 19:00 horas

Mercado dos Lavradores

Aunque con un aire, sin duda, dirigido al turismo, el mercado dos Lavradores (9) conserva el espíritu de mercado tradicional que hace atractivo este tipo de comercios.

Mercado de Funchal
Mercado de Funchal

Lo encontraremos paseando por el centro de Funchal y seguro que no te arrepientes de hacer una visita.

Los distintos puestos de  frutas y verduras están colocados con esmero, o sea que es un placer visual recorrer todo el recinto. En la parte trasera encontramos la lonja de pescado, donde diariamente se ponen a la venta las capturas del día. ¡Qué maravilla ver la variedad que se encuentra lejos del continente!

En el lateral encontraremos la zona de carnicería y por los alrededores podremos echar un vino en alguno de los numerosos bares que lo rodean.

Lonja de pescado

El ambiente tan cuidado y la decoración, que también se ha atendido con celo, lo convierten en una de nuestros lugares imprescindibles que ver en Madeira

Horario: Lunes a viernes de 07:00 a 20:00 y sábados de 07:00 a 14:00

Bodegas Blandy

Madeira tiene fama de buenos vinos y las bodegas abundan.

Paseando por Funchal, una de las imprescindibles son las Bodegas de Blandy (10). Están en un antiguo monasterio reconvertido y es la bodega más antigua de la isla.

Bodegas Blandy
Bodegas Blandy

Aquí pudimos visitar el Museo del vino y hacer una cata de los estupendos vinos de Madeira; vinos con cuerpo y un sabor especial, quizá por el toque de brandy que le añaden a algunos de ellos.

Lunes a viernes de 09:00 a 18:00 horas y los sábados de 09:30 a 13:00 horas.

Pueblos y excursiones que ver en Madeira

Santana

Santana se encuentra en la costa opuesta a Funchal, en el norte. Es la segunda ciudad más grande de la isla y uno de los lugares imprescindibles que visitar en Madeira.

El motivo: las casas de Santana (11).

Unas construcciones típicas en madera, con techo de paja, que han sabido sobrevivir al paso del tiempo, para ser un reclamo de primer orden. Podemos encontrar más de 100 casas o Palhoças. Algunas siguen sirviendo de vivienda, aunque la mayoría se utilizan como tiendas de venta de productos locales.

Qué ver en Madeira. las Casas de Santana

Desde 2011, Santana está catalogada como reserva de la Biosfera. Y además de visitar el pueblo, puedes aprovechar para comprar artesanía típica y sobre todo, para probar la comida del lugar.

Levadas

Una de las actividades imprescindibles que ver en Madeira, son sin duda las rutas de sus diferentes levadas (12).

A lo largo y ancho de la isla existen numerosos senderos, perfectamente señalizados, para recorrer algunos de los lugares más interesantes de la orografía isleña. Los senderos aprovechan el trayecto de los pequeños canales de agua que suministraban originariamente los pueblos de Madeira.

Levada de Balcoes
Levada de Balcoes

Nosotros hicimos algunas de ellas, no demasiado exigentes, pero muy bonitas.

En el centro de la isla recorrimos la Levada de Furado (PR.10). Una de las más antiguas, y que recorre el camino entre Ribeiro Frío y el mirador de Portela.

Levada do Risco

La Levada do Risco (PR.6.1), a la que se llega desde el sur, partiendo de Ribeira Brava. Esta es una de las más “acuáticas” y se puede conjuntar con la de las 25 fuentes. Aunque cuando estuvimos nosotros, en Agosto, había bastante agua, la época ideal para ver las cascadas en toda su plenitud es la primavera.

Además tuvimos la oportunidad de recorrer parte de la Vereda dos Balcões (PR.11), también en las inmediaciones de Ribeiro Frío y que llega hasta un fantástico mirador donde contemplar el Pico Areeiro, el más alto de Madeira.

Levada do Furado

En el oeste también se puede recorrer la Vereda (PR.8) que transcurre por la zona volcánica hasta Punta Sao Lourenço.

En resumen, te enumeramos a continuación las principales rutas de senderos que ver en Madeira:

  1. PR.6 – PR.6.1 – Levada das 25 Fontes y Levada do Risco
  2. PR.9 – Levada Queimadas – Caldeirão Verde
  3. PR.13 – Levada Fanal – Paul da Serra, Bosque de Laurisilva
  4. PR.10 – Levada do Furado
  5. PR. 1.2 – Vereda do Pico Ruivo.
  6. PR. 8. – Verdera de Caniçal – Ponta de São Lourenço.
  7. PR. 11 – Vereda dos Balcões.
Pico Areeiro

Caniçal

Al este de la isla, encontramos el pequeño pueblo de Caniçal (13). Hasta principios de los 80 era un puerto ballenero y en la actualidad es una base de pesca de atunes. Aquí podrás visitar el Museo de las ballenas, donde se pueden ver gran parte de los métodos y útiles empleados en la, por suerte suprimida, caza de ballenas.

Punta Sao Lourenço
Punta Sao Lourenço

Aunque es relativamente fácil llegar desde Funchal, no es de lo lugares más frecuentados. Aquí los paisajes son de aridez volcánica y menos espectaculares que en el centro de la isla. Aún así, es un lugar privilegiado para contemplar las islas Desertas y la cercana Porto Santo, desde la Punta de Sao Lourenço (14).

Un paseo entre acantilados para contemplar los enormes y riscos y el azul mar que separa Madeira de las islas vecinas.

Playa de Prainha. Qué ver en Madeira

Otra joyita del lugar es la playa de Prainha (15). Muy poco concurrida, gracias a su remota localización.

Machico

De camino a Caniçal se encuentra el pequeño pueblo de Machico (16). Pequeño de tamaño, no de maravillas.

Desde las numerosas rutas paisajísticas que parten de la parte alta del pueblo (muy cerca de aquí encontramos algunas de las mejores Levadas y veredas de Madeira), hasta llegar a sus playas. San Roque y la pequeña Banda Além (17), artifical de arena blanca, la única de Madeira.

Recorriendo Funchal
Recorriendo Funchal

Pero sobre todo, algo más al este, la tranquila playa de Ribeira de Natal, de finas arenas negras (18), junto al ya mencionado, Museo de las Ballenas (19).

Cámara de Lobos

Aunque para pueblecito marinero, el que más nos gustó fue Câmara de Lobos (20). Su pequeño puerto está repleto de barquitos y chalupas que dan fe de la actividad principal del pueblo. Alrededor se respira ambiente pesquero. Gente saliendo a faenar, pescadores de vuelta, y bares repletos de marinos con el aspecto de la película de “Capitanes Intrépidos”.

Camara do Lobos
El ambiente pesquero de Camara do Lobos

Un corto tramo desde Funchal hacia el oeste por la costa sur te llevará a esta pequeña localidad que aconsejamos, como uno de los lugares más auténticos que puedes ver en Madeira.

Sao Vicente

Otro de nuestros lugares favoritos que ver en Madeira son las grutas de Sao Vicente (21).

Sao Vicente está ubicado de forma estratégica en el centro de la costa norte. Es el punto obligado para dirigirse tanto a las piscinas de Porto Moniz, como a la zona de Ponta Delgada (22).

Sin embargo, lejos de ejercer de mero punto de intersección, Sao Vicente atrae con sus hermosas playas, sus actividades acuáticas, sus campos de cultivo, su preciosa iglesia del siglo XVII con sus techos decorados y, sobre todo, sus grutas.

grutas de Sao Vicente

Son de origen volcánico, como nuestras queridas cuevas lanzaroteñas, y se descubrieron a finales del S. XIX. Actualmente es una atracción de primer orden, por sus profundas galerías hechas por las antiguas coladas de lava y sus lagos de aguas claras. Media hora de paseo disfrutando de las surrealistas formaciones que la lava hizo hace miles de años.

De 10:00 a 18:00 horas. 8 euros

Porto Moniz

Hasta hace relativamente poco, llegar a Porto Moniz (23) era misión casi imposible. En el extremo noroeste de la isla, muy lejos de Funchal, su único acceso práctico era por mar. Afortunadamente, la carretera desde San Vicente, nos permite llegar en poco más de media hora. Aún así, para los aventureros se puede acceder a través de las montañas en una interminable ruta de sinuosas carretas.

Qué ver en Madeira. Porto Moniz. piscinas
Las piscinas de Porto Moniz. Uno de los lugares más llamativos que ver en Madeira

El premio son sus impresionantes piscinas naturales (24), abiertas al Océano Atlántico, y unas fantásticas vistas desde cualquier punto cercano al pueblo.

Merece la pena pasar el día callejeando por entre sus blancas casitas y seguir más allá, hasta alcanzar el mirador sobre el Ilheus da Rib y las rocas de Ilheus Janela (25).

Islote de Janela

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