Finalizada nuestra estancia en Cairns partimos al día siguiente con el objetivo de cubrir algo más de 1000 km en una jornada y llegar hasta Rockhampton.
Para ello nos levantamos temprano, cosa aún fácil porque nos duraba el efecto “jet lag”, y nos pusimos en camino sin más demora. A pesar de que el día iba a resultar básicamente de carretera, tuvimos oportunidad de hacer alguna parada en el camino para ver las variaciones de paisaje que se perciben a medida que se aleja uno del ecuador.
Nuestro primer descanso fue en la localidad de Ayr, donde aprovechamos para reponer fuerzas y visitar la fantástica escultura del Living Lagoon, una fuente esculpida representando varias escenas naturales con gran presencia de animales en todas ellas. Pese a la belleza de la misma nos costó localizarla, ya que nadie en el lugar parecía conocer la “famosa escultura”.



