BRISBANE
En éste, nuestro viaje, Brisbane resultó ser la primera ciudad cosmopolita en nuestro recorrido, y eso, a bordo de un vehículo en un país ajeno, se traduce en un creciente nerviosismo a medida que el tráfico aumenta al acercarse a la ciudad, y uno se vuelve loco con todas las señales cambiadas de lado y todos los giros al revés. En mi caso provocó ciertos momentos de histerismo y serias discusiones entre mi mujer y yo, sobre la conveniencia o no de saltarnos tres carriles como quien no quiere la cosa o dejar el coche parado en mitad de la autopista y continuar andando.



